24 ene. 2011

Lost in a Japanese wedding


En septiembre de 2008 pasé 23 días en Japón. Parece el título de una película y la verdad es que cuando estás allí, te sientes como en medio de una... estás realmente Lost in Translation, perdido en un mundo similar al tuyo, pero con el que no tienes nada que ver. Es un país desarrollado, como cualquier país occidental, pero realmente no te puedes sentir en casa: no entiendes los carteles de neón y pareces invisible para la multitud que se amontona en el metro, las calles y los centros comerciales.
Cuando visitamos el templo de Meiji Jingu, en Tokio, tuvimos la suerte de encontrarnos con un par de bodas. Es curioso ver como algunas tradiciones pueden ser tan similares en países tan lejanos.

3 comentarios :

  1. Tiene que ser un país tan curioso...

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  2. Me gusta "23 días en Japón", no necesitas más, simplemente empezar a escribir, ja, ja, ja.
    Me encantaría conocer Japón, creo que hay tanto por ver y disfrutaría comiendo como nunca.
    Supongo que fue una experiencia increible, que suerte la tuya, yo me quedo con tu boda.. amuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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  3. Mariona!!! Un día empezaré a escribir pero de momento sólo doy para estos apuntes que voy dejando en el blog ;)))
    Realmente vale la pena visitar Japón y segurísimo que disfrutarías con la comida: es increíble la variedad de platos, lo elaborados que están y lo bien que saben!

    Besos!!!

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